Sentarse sobre un peligro: Implantes de glúteo

Una de las zonas que las mujeres siempre desean lucir hermosa, son los glúteos. Hacer ejercicios, aplicarse cremas anticelulitis y mirarse al espejo diariamente para verlo, forma parte de la rutina de casi todas, publica La Verdad. Definidos por algunos como una de las partes más sensuales y sexis, varía de tamaño y forma. Mientras más voluptuosos y redondos sean acompañados por las caderas, mayor será su reflejo de fertilidad ante la vista de los hombres.

Sin importar que edad tengan, algunas mujeres guiadas por el deseo de mejorar su cuerpo y la vanidad de sobresalir ante la competencia, no escatiman esfuerzos para lograr la perfección. Cegadas por lograr su objetivo, se someten al bisturí sin calcular las consecuencias de su decisión. Este es el caso de Diana. Una chica de 28 años. Como nada es perfecto, lo que le sobraba en la parte del busto le faltaba en la de atrás.

Se dejó deslumbrar por un aviso publicitario que decía “Glúteos sin cirugía y de forma ambulatoria”. Sin pensarlo dos veces, se sometió al procedimiento. No preguntó quién la trataría o si estaba capacitado, aún así permitió que le inyectaran un líquido “inofensivo” que actuaría de manera milagrosa. El resultado fue fatal y causó secuelas irreversibles como la deformidad de la zona.

Roberto Cohen, cirujano estético de la Policlínica Amado con postgrado en la Universidad Central de Venezuela (UCV), advierte que la cirugía de embellecimiento para el glúteo no debe hacerse en ningún sitio que no sea un quirófano de una clínica.

Afirma que esta no es una cirugía frecuente, pues en Venezuela las mujeres están bien dotadas en este sentido, por lo cual alerta a las féminas que asisten a las estéticas a no inyectarse ningún tipo de sustancia en el cuerpo, para que así no repitan la triste historia de Diana.

 Células mortales

El especialista y miembro de la Sociedad Venezolana de Cirugía Plástica y Reconstructiva, denunció que existe una práctica muy frecuente para agrandar el tamaño de los glúteos y que para nada está relacionado con un procedimiento médico responsable como es la aplicación de las llamadas células expansivas.

Aclara que esas no son ningunas células y que además de ser un líquido extraño no es absorbido. “Esto sucede porque muchas veces es Metilmetacrilato, que es parecido al cemento que utilizan para pegar las prótesis de caderas cuando hay fracturas”.

Efectivamente el compuesto genera los resultados deseados. Aumenta el volumen de la zona donde se inyecte, pero también se convierte en un dolor de cabeza para el paciente y el cirujano que luego trate el problema. “Los sitios donde suelen hacer este procedimiento no cuentan con personal calificado. Algunos son médicos pero no cirujanos plásticos ni dermatólogos y otros ni siquiera llegan a eso”.

Esta es la razón principal que dificulta establecer estadísticas reales, sobre el porcentaje de mujeres que se someten a intervenciones, pues existe un subregistro.

El agente que no está autorizado para emplearse en tratamientos estéticos, puede causar la muerte a la paciente al embolizar. “Llegar a una vena grande alojarse en una del pulmón y provocar un tromboembolismo pulmonar”.

Apunta que en el mejor de los casos la paciente sentirá una mejoría enorme, quedará satisfecha con el resultado y recomendará el procedimiento. Que no genere daños de inmediato, no es garantía que no sucederá. “Es una bomba de tiempo, pues no se sabe cuándo comenzará a dar problemas. Hay personas que luego de ocho años con el procedimiento le surgen las complicaciones”.

Un dolor de cabeza

Cohen, egresado de la Universidad del Zulia (LUZ) y con 17 años de experiencia en el campo de la cirugía estética, describe los síntomas que presentan las pacientes luego de las inyecciones. La piel del glúteo adquiere un color grisáceo o marmóreo y se forman pequeñas bolas debajo de la piel que con el tiempo se fistulizan o se hacen agujeros por donde brota líquido fétido, producto de la infección.

En su experiencia afirma que es muy difícil tratar a estos pacientes, porque no es una prótesis de mama que abres la herida y la sacas. “En este caso se abre el glúteo y no hay ninguna prótesis. El líquido está entremezclado con la grasa y no hay forma de sacarlo sino es retirando parte del tejido normal y sano”. Este procedimiento provoca deformidades que en algunos casos son irreparables.

 Recomienda a las pacientes tomar precauciones cuando se trate de su cuerpo. “Los procedimientos en la parte estética sean quirúrgicos o no, deben ser evaluados con mucho cuidado pues no todos están capacitados para realizarlos”.

Afortunadamente Diana después se puso en manos de los verdaderos especialistas, quienes además de solventar el daño hecho, mejoraron la estética que ella buscaba y que la puso al borde la muerte, además de triplicarle el costo de lo que inicialmente hubiese gastado.

 Procedimientos certificados

Las cirugías de glúteos realizadas por cirujanos certificados son por aumento pro lipoinyección durante una liposucción o una lipoescultura. Precisa que el cirujano en el mismo acto quirúrgico inyecta la grasa para moldear y mejorar depresiones en la parte inferior de la cadera.

 “Cuando el caso es bien escogido y el paciente tiene suficiente grasa en otra parte del cuerpo la transformación es excelente, no sólo del glúteo sino de la silueta corporal”.

Otra forma quirúrgica es con una prótesis glútea, que está especialmente diseñada para esa zona. Hay redondas, ovaladas y en forma de pera, pero tienen una concavidad inferior que se adapta  a la curvatura del glúteo.

La técnica para introducir la prótesis, es a través de una incisión en el pliegue interglúteo. La cicatriz que deja es pequeña y puede cubrirse hasta con el traje de baño más pequeño. El volumen varía entre pequeño, mediano y grande. Ambas no son excluyentes, muchas veces se puede colocar la prótesis y hacer un poco de lipoinyección.

El lifting, es otro tipo de cirugía para aquellas personas que pierden mucho peso entre 40 y 50 kilos y los glúteos pierden firmeza. “Es una lipectomía de la parte trasera. Se retira parte de la piel y hay técnicas que se pueden hacer para aumentar el glúteo del paciente”.

 Cuidados postoperatorios

El postoperatorio es de cuidado y el paciente no puede sentarse o dormir boca arriba, los primeros 20 días o más. No se puede colocar inyecciones intramusculares en esa zona, porque existe el riesgo de pincharla. Roberto Cohen, cirujano plástico, apunta que aunque las prótesis son de un gel de silicón cohesivo y no se riega, no es bueno pincharlas.

No necesariamente hay que cambiarlas como las de mamas y si se hace, es porque ha pasado mucho tiempo, la persona envejeció y quizás necesite un nuevo aumento.

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2 pensamientos en “Sentarse sobre un peligro: Implantes de glúteo

  1. Carlos F

    Más triste es el caso de ciertas “carricitas” que piden esto como “regalo” de 15 años. Al menos deberían esperar tener 19-20 años y entonces decidir si hacérselo o no. ¿ Cómo una QUINCEAÑERA pretende ponerse implantes cuando apenas se está DESARROLLANDO?

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